miércoles, 27 de junio de 2018

Sugerencias para un proyecto de desarrollo para Talavera y su Comarca


    Izquierda Socialista  de Talavera y su Comarca se adhiere al documento reivindicativo elaborado por la Mesa por la Recuperación de Talavera de la Reina y su Comarca, en el que se denuncia la situación de depresión económica en la que se encuentra la citada ciudad: alta tasa de desempleo, disminución de la población, continuo cierre  de establecimientos comerciales y disminución de la actividad económica, e infradotación, en relación con otras ciudades y comarcas, en cuanto a servicios públicos como sanidad, educación y asistencia social; situación deplorable de los ríos Tajo y Alberche y carencias en la dotación de infraestructuras. Se enumeran algunas de las actuaciones llevadas a cabo por los vecino de Talavera y su Comarca, como son la masiva manifestación del once de noviembre del 2017, en la que se pedían actuaciones que permitan mejorar la situación económica y social de la Región; y la reunión, que mantuvieron los representantes de la Mesa por la Recuperación de Talavera y su Comarca, con los representantes  de las cuatro Administraciones Públicas afectadas, el día diecinueve de diciembre de 2017, en la que se adoptaron los siguientes acuerdos:
     Primero: Que las Administraciones implicadas se comprometan a reforzar su compromiso por el bien común, el desarrollo de Talavera y su Comarca e impulsar actuaciones  referidas a los puntos marcados en el escrito de adhesión a la manifestación del once de noviembre de de 2017 y su concreción en los siguientes puntos.  
          A.- Mejora de los servicios ferroviarios.
          B.- Actuaciones referidas a la situación de los ríos Tajo y Alberche.
       C.- Mejora de infraestructuras, como ampliación de suelo industrial y desdoblamiento de las carreteras que unen  Talavera con la A5.
           D.- Mayor presencia del sector público en sanidad, educación y de la administración.
            E.- Implantación y desarrollo de una plataforma logística.  
    Segundo: Que dicho impulso se concrete, en la realidad, de forma explícita en un tiempo bien definido, y que las Administraciones implicadas mantengan un diálogo abierto con los representantes de la Mesa por la Recuperación de Talavera y su Comarca, y con el tejido socioeconómico e institucional, de manera coordinada para elaborar un Proyecto de Ciudad y un Plan Estratégico en el que se desarrollen los puntos anteriormente planteados.
    No cabe la menor duda de que si las diferentes Administraciones afectadas se implicaran, asumieran y aceptaran satisfacer las demandas de la Mesa por la Recuperación de Talavera y su Comarca supondría una mejora importantísima para la situación actual de la zona. Sobre todo ahora que se anuncia la llega de una importante cantidad de dinero para esta región. Sin embargo de ninguna manera sería suficiente para solucionar los problemas reales de Talavera y su Comarca, porque esas medidas en sí mismas no generarán empleo estable y, por lo tanto, no producirán riqueza, ya que la riqueza de un país o de un pueblo depende de su capacidad para crear empleo, y para ello es necesario disponer de recursos naturales, materias primas y capital disponible para invertir en desarrollo industrial y comercial. Únicamente así podría generarse empleo estable,  se activaría el consumo y se dinamizaría la economía de la zona.
    Como estamos ante una crisis generalizada del modelo productivo y de la relación capital trabajo, y como para comprender el presente y prever el futuro es necesario conocer el pasado, por eso, para ver cómo ha evolucionado históricamente la importancia del trabajo en la generación de la riqueza, vamos a extraer algunas citas del que se considera el fundador de la ciencia económica, y padre del liberalismo: Adam Smith, en su obra: La riqueza de las naciones.
    “Es evidente, por lo tanto, que el trabajo es la única medida universal y precisa del valor, o el único patrón mediante el cual podemos comparar los valores de las distintas mercancías en cualquier tiempo y lugar”
     “Sea cual fuere el estado de la habilidad, de destreza y el juicio con que el trabajo es aplicado en cualquier nación, la abundancia o la escasez de su producto anual debe depender, mientras dure ese estado, de la proporción entre el número de  los que están anualmente ocupados en un trabajo útil y los que no lo están. El número de trabajadores útiles y productivos está en todas partes en proporción  a la cantidad de capital destinada a darles ocupación, y a la forma particular  en que dicha cantidad se emplea”
    “En el estado original que precede tanto a la apropiación de la tierra como a la acumulación del capital, todo el producto del trabajo pertenece al trabajador. No lo comparte con el terrateniente ni con patrono alguno”.
     “Una vez que la tierra se convierte en propiedad privada, el terrateniente demanda una parte de casi toda la producción que el trabajador pueda cultivar o recoger de la misma. Su renta es la primera deducción del producto del trabajo empleado en la tierra”.
     “ ……Su subsistencia, en general, le es adelantada a partir del capital de un patrono, el granjero que lo emplea y que no tendría  interés alguno en hacerlo si no fuera a compartir el producto del trabajo, o si su capital no le fuese reemplazado con un beneficio. Este  beneficio es la segunda deducción del producto del trabajo empleado en la tierra. El producto de casi todos los trabajos está sujeto a una deducción análoga por el beneficio”.
    “Así como la propiedad que cada persona tiene de su trabajo es  la base fundamental de todas las demás propiedades, también es la más sagrada e inviolable. El patrimonio de un hombre estriba en la fuerza y destreza de sus manos; el impedir que emplee esa fuerza y esa destreza de la forma que él crea más conveniente sin perjudicar a nadie es una violación flagrante de la más sagrada de las propiedades. Es una manifiesta usurpación de la justa libertad tanto del trabajador como de los que podrían estar dispuestos a emplearlo. Así como impide que uno trabaje en lo  que cree más adecuado, impide también a los otros emplearlo en lo que ellos crean más conveniente. El juicio sobre si ese hombre está en condiciones  de ser empleado debe ciertamente ser dejado a la discreción de los empleadores, a cuyo interés concierne mucho. La inquietud artificial del legislador para evitar que empleen a personas inadecuadas es tan impertinente como opresiva”.
    “No hay que olvidar que el trabajo es el precio último que  se paga por todas las cosas, y en países donde el trabajo es igualmente bien remunerado, el precio monetario del trabajo estará en proporción al precio de la subsistencia del trabajador”.
    “Un hombre ha de vivir siempre de su trabajo, y su salario debe al menos ser capaz de mantenerlo. En la mayor parte de los casos debe ser capaz de más; sino le será imposible mantener a su familia, y la raza de los trabajadores se extinguiría pasada una generación”.
    “Los salarios dependen en todos los lugares del contrato que se establece normalmente entre dos partes, cuyos intereses en modo alguno son coincidentes. Los trabajadores desean conseguir tanto, y los patronos entregar tan poco, como sea posible. Los primeros están dispuestos a asociarse para elevar los salarios, y los segundos a disminuirlos. No resulta, empero, difícil prever cuál de las dos partes se impondrá habitualmente en la puja, y forzará a la otra a aceptar sus condiciones. Los patronos, al ser menos, pueden asociarse con más facilidad: y la ley, además, autoriza o al menos no prohíbe sus asociaciones, pero sí prohíbe las de los trabajadores. No  tenemos leyes del Parlamento contra las uniones que pretenden bajar el precio del trabajo; pero hay muchas contra las uniones  que aspiran a subirlo”.
       Históricamente, la principal fuente de generación de riqueza era la tierra, y sobre todo el trabajo del hombre. Es decir para producir riqueza es absolutamente necesario el trabajo. Así fue siempre. Pero esto ha cambiado con el Capitalismo Financiero. El capitalismo financiero no es productivo, sino especulativo, y no genera empleo. Por eso la renta del trabajo está dejando de ser la principal fuente de ingresos del PIB, y está siendo sustituida por la renta del capital. Sin embargo, la base de la economía real, la que permite la supervivencia de las personas continúa siendo el trabajo que el Capitalismo Financiero ha convertido en un bien escaso, lo cual atenta contra  el  deber y el derecho  fundamental al trabajo. Y esto ya no lo dice Adam Smith, sino la Constitución Española.
     “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a libre  elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación de sexo.”  Art. 35 de la Constitución Española.
    Es evidente que la realidad política, económica y social de la segunda mitad del siglo XVIII, no tiene nada que ver con la realidad política, económica y social de los comienzos del siglo XXI. El concepto que Adam Smith tiene del Mercado como agente liberador de la opresión, y que garantiza la libertad y el bienestar de los ciudadanos, no tiene nada que ver con el actual mercado globalizado regido por los intereses empresariales y financieros. Ni tampoco tiene nada que ver con un Estado opresor regido por un monarca absoluto con los actuales Gobiernos Constitucionales, ni la sociedad estamental del siglo XVIII tampoco tiene nada que ver con las sociedades  democráticas actuales. Sin embargo, en cuanto a la realidad económica y las relaciones laborales, tal vez podamos encontrar algunas similitudes. La importancia del trabajo como medida universal  del valor de las mercancías producidas. O que la abundancia o escasez del producto de un país se deba a la proporción entre el número de trabajadores ocupados y los que no lo están,  y que ese  número de ocupados está en todas partes en proporción a la cantidad de capital destinada a darles ocupación, es decir, trabajo. O que como consecuencia de la privatización de la tierra, o la acumulación del capital los trabajadores pierdan el derecho sobre su trabajo y queden sometidos a la voluntad de los que les dan ocupación. O que la percepción de un salario que le permita una vida digna  para él y su familia dependa igualmente de la voluntad o benevolencia del empleador.
    El hombre vive de su trabajo por lo que debe recibir un salario que le permita mantenerse a sí mismo y mantener a su familia. Sin embargo, los salarios dependen de un contrato entre dos partes que tienen intereses contrapuestos, pero suelen imponerse los criterios de los empleadores, porque además de poder imponer sus condiciones suelen contar con el apoyo de las leyes laborales. Eh  aquí la triste realidad de ayer y hoy de los trabajadores. En teoría se les reconocen sus derechos, pero en la práctica se les niega la libertad para ejercerlos.
    Decíamos más arriba que estamos ante una crisis generalizada del modelo productivo y de la relación capital-trabajo. Pero esta crisis global no es sólo una cuestión económica, no es economía, es ideología. Es cuestión de una determinada visión de una teoría de  política económica. Lo que está ocurriendo en España y en Talavera son las consecuencias de un modelo político y económico que da prioridad a los interese de los empleadores sobre los trabajadores.
    Hemos visto también como Adam Smith afirmaba con toda contundencia que la propiedad del trabajo es la base fundamental de las demás propiedades; que el patrimonio de un hombre pobre estriba en la fuerza de sus manos; que impedir que se emplee esa fuerza es una violación de la más sagrada de todas las propiedades; que es una usurpación tanto de la libertad del trabajador como del empleador; que impedir que uno trabaje en lo que crea más adecuado impide también a otros emplearlo en lo que crean más conveniente; que el juicio sobre si un hombre está en condiciones de  ser empleado debe dejarse a la discreción de los empleadores, a cuyo interés concierne mucho, y por último, que la inquietud del legislador para evitar que empleen a personas inadecuadas es tan impertinente como opresiva.
    Eh aquí los tres principios fundamentales que el neoliberalismo imperante importa del liberalismo del siglo XVIII: la sacralización de la propiedad privada, la libertad individual y la no injerencia del Estado en el funcionamiento de los mercados ni en las relaciones laborales.
   Pero volvamos a Talavera. La ausencia de trabajo es la causa fundamental de la situación económica actual, que no sólo ha arruinado a Talavera y su Comarca sino a toda España.
    ¿Qué posibilidades reales tienen Talavera y su Comarca para salir de esta situación de ruina económica generalizada? Para que mejore esta situación se necesita generar empleo estable y bien remunerado, para que los talaveranos puedan consumir y se reactive la economía. Para ello es necesaria una cosa que hoy por hoy Talavera no tiene, pero podría tenerla: materias primas que permitieran su desarrollo industrial. Por eso es necesario invertir en actividades que las generen. Es decir, hay que invertir para potenciar el desarrollo agrícola y ganadero que genere materias primas, que a su vez permitan  instalar industrias de transformación agroalimentaria que generarían empleo, se produciría riqueza, se potenciaría el consumo y mejorarían las condiciones de vida de los ciudadanos de Talavera y su Comarca.
    Pero para que ese desarrollo agropecuario, que a su vez permita el desarrollo de una industria  agroalimentaria sea posible, se necesita agua. Sin agua es imposible el desarrollo económico y social de Talavera y su zona de influencia. Y ese es el gran problema que hay que solucionar, pues si el agua del Tajo se la llevan al Levante. y la del Alberche se desvía hacia Madrid pocas posibilidades le quedan a esta zona para poder desarrollarse económicamente. No vamos a proponer una guerra del agua, pero si se debe racionalizar su uso. No se puede impedir el desarrollo económico de una zona para impulsar el desarrollo de otras.  Y Talavera tiene dos problemas con el agua. Uno para  el agua del consumo humano y otro para el regadío. Y los dos necesitan una urgente solución.
    Es verdad que el agua que se consume en Talavera está sometida a un serio proceso de depuración y potabilización. Pero también es verdad que cuando se le somete a un análisis microscópico más exigente, como el realizado por los técnicos de  “Aquasalud Tractaments S.L. TecnoAqua,” el agua analizada aparece con un color amarillo oscuro y abundantes sedimentos, no visibles a simple vista, pero  que dan al agua un aspecto desagradable y repugnante.
    Cuando, en la década de los años ochenta o noventa, hubo en Toledo un problema similar con el agua del Tajo, se procedió a buscar en otra  fuente para el abastecimiento del agua de la población. Y lo mismo debería hacerse ahora con el agua de Talavera. Pues desde hace mucho tiempo, todos los años, cuando llega el verano, se recuerda a los ciudadanos que está prohibido bañarse en el Pantano de Cazalegas, y si el agua de dicho pantano no es apta para el baño, menos lo será para el consumo humano. Por consiguiente, el agua que consumimos  los vecinos de Talavera puede que no sea nociva para la salud, pero sí es de muy baja calidad y eso debe mejorarse buscando otra fuente de abastecimiento como se hizo hace mucho tiempo en Toledo. Podría traerse hasta Talavera desde el río Alberche, siguiendo el cauce del río, desde más arriba del pantano de Burguillo.
    Respecto al agua para regadío el tema sería más complicado mientras el agua del Tajo se continúe enviando al Levante y la del Alberche se siga desviando hacia Madrid. Por lo cual, para suplir estas carencias sería necesario construir infraestructuras  que permitan almacenar durante el invierno las aguas excedentarias de los río y sobre todo las aguas del subsuelo de la zona. En el subsuelo de Talavera hay gran cantidad de agua que aflora muy fácilmente a poca profundidad, como se ve  siempre que se escava en el suelo para preparar los cimientos de cualquier tipo de construcción.
    Por consiguiente, a fin de poder suplir las deficiencias de agua para el regadío en la Comarca de Talavera, sería conveniente que los responsables políticos, que tienen la obligación constitucional de garantizar el bienestar  de los ciudadanos, estudien la posibilidad de solucionar ese problema mediante la perforación de una red de pozos para extraer el agua del subsuelo, y también la construcción de otra red de grandes embalses que permitan almacenar, durante el invierno, las aguas excedentarias tanto del subsuelo como  las  procedentes de los ríos Tajo y Alberche.
    “Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa,  en  el marco  de una política de estabilidad económica. De manera especial realizarán una política orientada al pleno empleo”. Art. 40. 1. De la Constitución española.
    “Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva”.  Art. 45. 2. De la Constitución española.
    Consideramos que es al PSOE, como responsable político del gobierno y representante del Estado  en Castilla-La mancha, a quien corresponde asumir las demandas de las ciudadanos de Talavera y su Comarca y  encabezar un proyecto que permita conseguir la recuperación económica y social de la citada zona.
    Talavera de la Reina es la cabecera de una Comarca deprimida económica y socialmente, y necesita un proyecto que le permita salir del abismo económico en que se ha ido sumiendo desde hace mucho tiempo. Creemos que es posible dotar a Talavera de ese recurso vital que es el agua, que le permitiría producir materias primas, que a su vez harían posible su desarrollo industrial. La solución para Talavera y su Comarca pasa necesariamente por el desarrollo de una actividad agropecuaria que debe conducir a un desarrollo industrial agroalimentario. Constrúyanse los pozos y grandes embalses que sean necesarios para almacenar las aguas excedentarias, tanto las subterráneas como las procedentes de los ríos Tajo y Alberche.
    Creemos que a partir de estas ideas se podría estudiar la posibilidad de elaborar un proyecto  de construcción de infraestructuras que permitiera mejorar la situación económica insostenible de esta zona de la provincia de Toledo, tanto desde la perspectiva del abastecimiento del agua potable, trayéndola directamente desde más arriba del pantano de Burguillo, como desde la perspectiva de la creación de infraestructuras para el almacenamiento de las aguas excedentarias, con lo que se podría garantizar un desarrollo industrial basado en la actividad agrícola y ganadera. Para ello creemos que son necesarias tres  cosas. La primera contar, desde el primer momento, con el visto bueno de la Confederación Hidrográfica del Tajo; la segunda con la opinión de los agricultores, los ganaderos y los empresarios. Y en último lugar  con un buen proyecto bien fundamentado para presentarlo al gobierno de la nación, y llevarlo a Bruselas para conseguir la financiación necesaria para poder ejecutarlo.
     “Para poner en marcha una actividad se necesitan tres cosas: materiales para elaborar, herramientas para el trabajo y salarios o retribución por la cual se hace el trabajo.” Adam Smith: La riqueza de las naciones.
   
Elías Pérez. Coordinador de IS de la provincia de Toledo.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Es necesaria la convocatoria de un Congreso ya

El PSOE  no puede pasar más tiempo en esta situación de interinidad, necesita un congreso con urgencia.

Desde IS-PSOE de Talavera y Comarca queremos hacer un llamamiento a la Comisión Gestora Federal, para que tomen las medidas necesarias para salir de la situación actual de interinidad en la que se encuentra el partido.

El 26 de Octubre de 2016 la mayoría de los diputados y diputadas del Grupo Parlamentario Socialista votaron en favor de la continuidad de un Gobierno del PP, cuya política es contraria a los principios y valores socialistas; su tarea más destacada ha sido la reducción de los derechos sociales y de las libertades públicas ya conquistadas. Una decisión que, dada su importancia, debería haberse tomado tras una consulta a la militancia. La decisión tiene mayor gravedad porque se ha producido en un momento de ausencia de la Comisión Ejecutiva Federal.
            Esta situación, que ha generado una decepción en gran parte de la militancia, hace  necesaria la convocatoria urgente de un Congreso Federal para que el PSOE vuelva a tener una dirección política legítima, con capacidad ejecutiva, autónoma y preparada para enfrentarse al Gobierno de la Nación y ejercer la oposición sin temor a la amenaza de convocatoria electoral anticipada. La continuidad de la Comisión Gestora representa una debilidad política y estratégica, puesto que el Presidente del Gobierno tiene la capacidad de aprovechar la debilidad y convocar elecciones cuando más le interese políticamente.
El PSOE ha cometido en las últimas semanas una cantidad de errores que difícilmente son digeribles para militantes y votantes, por lo que consideramos que es necesario  poner remedio a esta situación sin mayor dilación.
En consecuencia desde Izquierda Socialista del PSOE de Talavera de la Reina
o    Solicitamos a la Comisión Gestora  que se convoquen a la mayor brevedad posible, las elecciones primarias para elegir a nuestro Secretario o Secretaria General.

o    Solicitamos que se convoque un Congreso Federal que ratifique al Secretario General elegido por los militantes, elija la Comisión Ejecutiva Federal, se revise el planteamiento ideológico del partido y se elaboren nuestras propuestas políticas para el futuro.

o    Rechazamos la decisión tomada de permitir la investidura de Mariano Rajoy como Presidente de Gobierno y solicitar a la Comisión Gestora que no sancione (o en su caso revoque) a aquellos diputados que habiéndose saltado la decisión legal del Comité Federal del PSOE han actuado con la legitimidad de la palabra dada a los electores que votaron por ellos en campaña.

o    Solicitamos a la Comisión Gestora que no rompa la relación política entre el PSOE y el PSC.


Talavera de la Reina, 9 de noviembre de 2016

jueves, 21 de julio de 2016

NO, NO Y NO

Yo creo que el PSOE habrá aprendido la lección, las derechas de este país se han unido cuando ha llegado su momento. El PP y su hermano menor Ciudadanos que es lo mismo uno que otro aunque con distintas siglas han hecho lo que tenían que hacer, unirse a las derechas del PNV y CDC. De una manera u otra han votado juntos, o bien absteniéndose para facilitar la Presidencia del Congreso o bien votando a favor y aquí no pasa nada, ahora ya no se rompe España como decían Rajoy y Rivera, España solo se rompe si estos partidos hubieran votado a favor del PSOE.

A nadie debe extrañarle esto, es la hipocresía de la derecha que junto con muchos medios afines sabe muy bien lo que quiere y como conseguirlo y no tiene escrúpulos de ningún tipo, todo lo justifica y esos medios afines saben muy bien hacerle la campaña. Sería interesante saber a cambio de que y que han conseguido PNV y CDC con la actitud que han tomado para la mesa del Congreso.

El PSOE debe de tenerlo muy claro, los partidos nacionalistas creo le han hecho un favor se lo han puesto a huevo, debe olvidarse de facilitar la investidura de Rajoy y votar siempre no porque la aritmética es clara, 137 votos del PP más 32 de Ciudadanos, más 8 de CDC, más 5 del PNV y uno de CC suman 183 votos, suficientes para que salga elegido en la primera votación. Esto es  lo que reflejó la elección del presidente del Congreso, se quiera vestirlo de una manera u otra, las derechas se han unido y España ahora ya no se rompe porque todos contentos y los nacionalistas más ya que su influencia va a ser mayor.

Cuando se constituyan los grupos vamos a ver como CDC va a tener grupo propio aunque no esté dentro de la legalidad, pues la legalidad es lo que la mesa interprete y esta va a interpretar que si puede y el señor Rivera que tanto habla de la unidad de España será el primero que cederá y aquí paz y después gloria.

El PSOE debe de decir, no, no y no tantas veces como sea necesario y si se va a unas terceras elecciones no será por culpa nuestra pues votos suficientes tienen las derechas y que sean ellas las que se mojen y tiren para adelante, no caigamos en esa trampa que nos están tendiendo.


Alberto González González

sábado, 16 de julio de 2016

DEBE INTENTARLO

Después del primer contacto de Rajoy con las fuerzas políticas y dado el nulo apoyo que ha cosechado, se presenta un panorama incierto en España, no obstante, yo creo que se deben de agotar todas las posibilidades para evitar unas nuevas elecciones.

Si Rajoy no logra la investidura, Pedro Sánchez debe intentar ser investido y formar gobierno. Creo que, aunque difícil es posible, y digo que es posible porque hay una mayoría que quiere que el Partido Popular deje de gobernar este país, ya que ha producido muchos sufrimientos a los españoles, en especial a las clases medias y bajas.

No se puede criminalizar a los partidos llamados independentistas, pues un breve repaso a la reciente historia de la democracia de nuestro país nos llevará a la conclusión de que estos partidos han sido claves para la gobernabilidad en los momentos en que no había mayoría absoluta. Basta recordar que el PSOE gobernó con apoyos del PNV y CDC, o que el PP también gobernó con los mismos apoyos, en este último caso hay que recordar que Aznar hablaba catalán en la intimidad y de ETA decía que era el Movimiento Vasco de Liberación, o que el PSOE gobernó en Cataluña con el apoyo de ER y CDC o que gobernó en el País Vasco con el PNV.

Dejémonos de hipocresías y de miedos, hoy por hoy por mucho que se quiera la independencia de Cataluña o del País Vasco es casi imposible que esta se produzca y desde luego por el camino que se está siguiendo nunca se llegará a una solución. En democracia hay que sentarse a la mesa, dialogar, proponer soluciones y en definitiva llegar a acuerdos  y eso es lo que se necesita en estos momentos para que Cataluña y el País Vasco se sientan cómodos en esta España que tanto necesita de todos.

Animo a Pedro Sánchez a que intente un gobierno de progreso, es factible, se puede llegar a ese gobierno y seguro que sacaría a este país del agujero en que vive después de un gobierno del PP que ha sido intolerante con los ciudadanos. Además, el PP no puede ofrecer grandes cosas a los demás partidos para conseguir la investidura de Rajoy porque el resto de los partidos suman los votos suficientes para cambiar las políticas de recortes que ha hecho Rajoy.

Para empezar, el cambio, y el gobierno de Pedro Sánchez, lo primero que tendrían que hacer esos partidos es conseguir mayoría en la Mesa del Congreso, cosa que no es difícil y  que es positiva para el devenir de la legislatura.

Ánimo Pedro Sánchez y adelante, si Rajoy no lo consigue y no criminalicemos a nadie, Vascos y Catalanes también son españoles y seguro que se van a sentir a gusto con un gobierno presidido por ti, si no se aprovecha esta oportunidad, que a mi juicio existe, puede ser que los problemas de este país vayan en aumento y todos lo lamentaremos.

No se puede seguir con las políticas neoliberales que ha llevado a cabo el PP, se necesita un cambio radical en el que se tenga en cuenta a las clases más desfavorecidas y que se haga una verdadera reforma fiscal que nos lleve a salir de esta crisis sin que nadie se quede en la estacada. No se puede dejar en la cuneta a gentes que han sufrido mucho y que han sido los verdaderos paganos de la crisis dejando gobernar a un partido que está carcomido por múltiples casos de corrupción.

Alberto González González

viernes, 15 de julio de 2016

NO DEFRAUDEN A SUS ELECTORES

   Es verdad que el PP ha ganado las elecciones el 26J, y que eso obliga a Rajoy a intentar formar gobierno, igual que le obligaba el resultado del 20D y sin embargo, en ese momento se escondió y eludió su responsabilidad para que fuese otro el que se quemara en el intento. También es verdad que casi ocho millones de españoles han amnistiado al PP y que por ello Mariano Rajoy se considera indultado y legitimado  para continuar gobernando, sin embargo hay tres cuestiones básicas que no se pueden olvidar tan fácilmente y que deslegitiman a Rajoy para continuar gobernando: la corrupción, sus mentiras y la ausencia de un verdadero apoyo electoral.
   No es ni política ni moralmente aceptable que unos millones de votos puedan exonerar al PP y a Mariano Rajoy de sus responsabilidades políticas y morales generadas  por la corrupción, pues el PP, como tal partido, está imputado por corrupción masiva, y además está considerado por la justicia como una organización delictiva. El PP es un partido corrupto, y Mariano Rajoy, su presidente, es responsable directo de esa corrupción, y que en cualquier país europeo tendría que haber dimitido por corrupto y por amparar corruptos dentro de su partido. Es inaceptable el estado de opinión que se ha generado y que se está consolidando en los medios de comunicación de que es inevitable que Rajoy siga gobernando, y que tiene que ser el PSOE el que asuma la responsabilidad de rehabilitar a Rajoy y a sus corruptos para que sigan gobernando impunemente. Eso  sería, simplemente, legitimar la corrupción que Rajoy y su partido han estado practicando durante sus cuatro años de gobierno. Dicho estado de opinión expresa la degradación moral de los que lo están generando y la de los que aceptan semejante  situación. España necesita una regeneración moral y el PP y Rajoy no la van a garantizar.
   El PP es el partido de las mentiras y Rajoy su vocero. Siempre mintió a los españoles. Primero les hizo creer que la crisis, consecuencia del fracaso del modelo económico neoliberal impuesto por Aznar, la había generado Zapatero. Prometieron que sacarían a España de la crisis de forma rápida y eficaz. Ellos tenían la solución, “dejen que se hunda España que ya la levantaremos nosotros”. Su gobierno ha sido el gobierno de la mentira. Han vendido humo, se apoyaron en la herencia recibida y han aprovechado la excusa de la crisis para imponer sus principios neoliberales y terminar con el Estado del Bienestar, y, mientras aplicaban sus políticas  de recortes en todos los ámbitos de los servicios públicos, ellos se aprovechaban de las Instituciones del Estado para saquear las arcas públicas en su propio beneficio. Nos dicen que nos salvaron del rescate, pero estamos pagando entre todos el rescate de las Cajas de Ahorros que ellos gestionaban. Nos dicen que gracias al sacrificio de todos ha mejorado la economía, pero han ahondado las desigualdades económicas, han aumentado la deuda y no han reducido el déficit. Han mentido a Europa y nos dejan a las puertas de una sanción por no haber cumplido sus compromisos europeos. Han despilfarrado los 68.815 millones del fondo de reserva de la Seguridad Social, y nos dejan al borde de la quiebra del sistema de pensiones. Esta es la verdadera herencia de los cuatro años  del gobierno del PP  que pretende continuar gobernando durante otros cuatro años.
   Tampoco es verdad que el PP cuente con el apoyo y la confianza de la mayoría de los españoles. España tiene un censo electoral de 36.518.100 electores, de los que votaron el 69’84% con el siguiente resultado: PP. 7.906.185, 21’64% del censo electoral. Sumados los 5.424.709 del PSOE más 5.049.734 de Unidos Podemos, los 3.125.769 de Ciudadanos y el 1.659.473 de los grupos nacionalista tenemos un total  15.257.585, 41’78% del censo electora, lo que supone casi el doble que el PP. Si además sumamos los 13.354.370, 36’46% del censo electoral, que se abstuvieron, nos encontramos con lo siguiente: 28.611.955 de españoles, 78’13% del censo electoral, han dicho no directa o indirectamente al PP. Esta es la foto fija y real de lo que han dicho los españoles el 26J y de la que se deben extraer las conclusiones  de lo que los electores han querido transmitir a los políticos. Sin embargo, Rajoy,  con el apoyo de los medios de comunicación, preclaros tertulianos y eminentes cabezas pensante están generando el estado de opinión de que el PP ha ganado las elecciones y de que los demás partidos, sobre todo el PSOE, están obligados a facilitarle la formación de gobierno. No deja de ser un sofisma y una falacia querer transmitir a la sociedad que el único que tiene la legitimidad democrática para formar gobierno es Rajoy. Es verdad que el PP ha ganado las elecciones con una mayoría minoritaria, y que eso le obliga, como le obligaba a partir del 20D, a intentar formar gobierno, pero no significa, de ninguna manera, que las demás fuerzas políticas tengan la obligación de facilitarle ese objetivo. No es eso lo que se desprende de la foto fija que refleja el resultado electoral del 26J. Además, ese apoyo redimiría al PP y le eximiría de sus responsabilidades por la corrupción y de las consecuencias económicas y sociales que sus políticas de recortes han tenido para los ciudadanos. Rajoy está obligado a intentar conseguir el apoyo parlamentario para gobernar, y no tirar balones fuera como hizo en diciembre, y hacer responsables a los demás de su incapacidad para conseguir los apoyos necesarios.
   Los ciudadanos no han votado mayoritariamente un gobierno del PP, y afirmar eso es una de las muchas falacias de Rajoy. Los ciudadanos, con su voto  mayoritario a las fuerzas políticas que preconizaban el cambio para desalojar  al PP del gobierno, han votado que quieren ese cambio, aunque no han dejado claro cuál de esas fuerzas políticas debe gestionarlo. Está claro que tanto el 20D como el 26J los ciudadanos han votado mayoritariamente por el cambio, y aunque los dirigentes de las fuerzas del cambio no han estado, ni parecen estar a la altura de las circunstancias, les corresponde a ellos ponerse de acuerdo para hacer posible el cambio que están exigiéndoles los ciudadanos. ¿Qué creen los líderes de las fuerzas que preconizaban el cambio. ¿Que pensarán de ellos los ciudadanos españoles si, por cuestiones personales o motivos partidistas, permiten que el PP continúe gobernando durante otros cuatro años sin que pague ningún precio ni por la corrupción ni los recortes que tanto mal está causando a tantas familias españolas? Está claro que los españoles, con su voto, no han querido que ningún partido pueda formar gobierno por sí mismo, y han dejado claro a todos los líderes políticos que no se fían de ninguno y por eso les exigen que pacten y se pongan de acuerdo entre ellos para conseguir un gobierno de renovación que termine con las políticas del PP.
   No se puede olvidar que las encuestas, de forma permanente, han repetido hasta la saciedad que los principales problemas de los ciudadanos son la política y los políticos, el paro y la corrupción. Sin embargo parece que los políticos no han entendido nada del mensaje que los ciudadanos les  han enviado, primero el 20D y después el 26J. Es evidente que carecemos                                                                                                de políticos con talla política e intelectual para afrontar con valentía y decisión los problemas que preocupan y afectan cada día a los ciudadanos. No tenemos políticos con altura de miras,  han banalizado la política, no hay discurso político, se hace política demoscópica y se cambia el guión según lo aconsejen las circunstancias. Hay  demasiado histrionismo y demasiado teatro, lo hicieron  sobreactuando tras el 20D y lo están repitiendo con la práctica desaparición de escena después del 26J.
   Después del 20D, tras la espantada de Rajoy, Pedro Sánchez dio un paso al frente para desbloquear  la situación e intentar una negociación transversal para alcanzar un pacto a tres que permitiera la formación de un gobierno de consenso centrado, por encima de cuestiones personales y partidistas, en solucionar los problemas que preocupan a los ciudadanos: el paro, la corrupción, la despolitización de las Instituciones del Estado y la regeneración de la vida pública, pero se encontró con cuatro muros infranqueables: las líneas rojas que le impusieron desde su propio partido que le ataba de pies y manos, el inmovilismo de Rajoy empeñado en provocar la repetición de las elecciones, los vetos mutuos de Ciudadanos y Podemos que se negaron a sentarse a negociar a tres bandas un acuerdo de investidura que permitiera configurar un gobierno de progreso, que eran lo que habían prometido a los ciudadanos y lo que estos esperaban y deseaban que hicieran. Y por último la actitud negativa de los medios de comunicación y sus tertulianos que en sus análisis priorizaban lo negativo, y en vez de resaltar lo que podía haber de positivo en el intento de Pedro Sánchez de negociar a tres bandas para alcanzar un pacto entre las tres fuerzas, que dieron en llamarse las fuerzas del cambio y del progreso, pusieron los focos en lo negativo, y en vez de potenciar lo que podía unirlos en pro del bien común se centraron  en subrayar lo que los separaba, olvidando que en toda negociación hay que buscar lo que puede unir y no potenciar de forma sistemática lo que separa, y sobre todo que requiere capacidad de diálogo, altura de miras, generosidad, inteligencia, capacidad intelectual y predisposición para anteponer los intereses y el bienestar de los ciudadanos a los intereses de los líderes políticos o de sus propios partidos.
   Algo parecido está ocurriendo tras el 26J, con la diferencia de que el PP, al haber salido reforzado, se considera amnistiado y libre de culpas por la corrupción y de los males que con sus políticas de recortes ha causado a los españoles, y da la impresión de que se ha generado en el imaginario colectivo la opinión de que ese menguado triunfo electoral libera de culpas al PP y  legitima a Rajoy para que continúe gobernando durante otro cuatro años. Es verdad que, al ser el PP el partido más votado, Rajoy tiene la responsabilidad, la obligación y el  deber de conseguir los apoyos necesarios para poder formar gobierno, pero no tiene ningún derecho a pretender  que otros grupos políticos lo apoyen y asuman la responsabilidad de que él consiga su objetivo sin que antes Rajoy y el PP se hayan regenerado. Rajoy tiene la obligación  de intentarlo, pero los demás deben considerar que es una inmoralidad apoyarlo. No estamos ante una normalidad democrática, sino ante una anomalía moral, y una sociedad que asume como normal o como mal menor la inmoralidad política es una sociedad moralmente enferma. Rajoy no tiene ninguna legitimidad moral ni política para continuar presidiendo el Gobierno de España. Los ciudadanos no entenderían de ninguna manera que el partido al que ellos han votado utilice sus votos para que Rajoy continúe gobernado impunemente.
   Lo que los ciudadanos han dejado claro a los responsables políticos que pudieron generar un cambio tras el 20D y que pueden hacerlo ahora, si tienen voluntad para ello, tras el 26J, es que no pueden permitir por acción u omisión que continúe gobernando Mariano Rajoy. Los partidos que decían que habían llegado para cambiar la política española tienen la obligación de dejar de mirarse el ombligo, de hacer análisis esperpénticos para justificar el fracaso de sus expectativas de éxito y de prometer que están dispuestos a dejarse la piel trabajando por el bien de los ciudadanos. Estos no entenderían que sigan con su palabrería y sus promesas de cambio mientras ahora se retiran a los cuarteles de invierno para esperar alcanzar sus objetivos de triunfo dentro de cuatro años. Los ciudadanos no pueden esperar, la solución de sus problemas no admiten demoras ni entienden de intereses personales  o partidistas, necesitan soluciones ya.

   Lo que los españoles esperan de sus políticos es que utilicen su inteligencia para trabajar por lo que tanto han prometido: desalojar a Rajoy de La Moncloa,  regenerar la vida pública,  y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos con trabajos y sueldos dignos. Esperan que los tres partidos que suman una mayoría suficiente para promover un auténtico gobierno de cambio, 188 escaños, Ciudadanos, Unidos Podemos y el  Partido Socialista se pongan a trabajar ya, que se sienten en una mesa a tres, que dejen de ponerse líneas rojas y de negarse a hablar unos con otros, que sean conscientes de que son depositarios de la voluntad popular, no sus dueños, que tienen que ponerse de acuerdo para dar respuesta a los intereses contradictorios y contrapuestos de todos los que integran esa voluntad popular. Tienen que integrar intereses contrapuestos, para lo cual necesitan más talante democrático y demostrar que de verdad les preocupa el bienestar de los ciudadanos. Tienen que ponerse de acuerdo sobre qué modelo de país y qué proyecto quieren para España, y una vez que hayan sido capaces de negociar un pacto de gobierno, eso es lo que esperan de ellos los españoles, que vean quién o quiénes es la persona o las personas más indicadas para llevar a cabo ese proyecto. Esa es la auténtica responsabilidad democrática que les exigen y esperan de ellos los españoles. Elaboren los planos del edificio, pongan primero los cimientos, constrúyanlo, amuéblenlo y después decidan quién o quiénes deben habitarlo.  Dejen que Rajoy intente formar Gobierno, pero, si no lo consigue, estén preparados para ofrecer una alternativa. Para cuando eso ocurra tengan preparado un proyecto de País. Es un 78’22% del censo electoral y 28.611.955 de españoles los que han dicho no a Mariano Rajoy y al PP, escuchen su mensaje y no dejen que por intereses personales y partidistas su frustración aumente. No esperen cuatro años para ver si entonces las urnas les son más favorables. Eso significaría falta de honradez política y vileza moral que los ciudadanos no les perdonarían. Los españoles necesitan y se merecen que Rajoy abandone la Moncloa ya, y esperan que estén ustedes a la altura de sus necesidades.

Elías Pérez Fernández